Los cereales no son alpiste

¡Buenos días por la mañana! 🙂

Os presento a mi desayuno.

Cereales

Cereales integrales ricos y sanos

Es un tazón de cereales integrales que tienen avena, trigo, cebada y centeno. Los compro en bolsones que pesan un quintal en un supermercado de productos biológicos. El mismo supermercado donde publicaron algo sobre los huevos y que me motivó a escribir una entrada… tienen buenos productos a pesar del artículo en su revista 😉

Seguro que conocéis a gente que desayuna habitualmente otras cosas. Sea un bocadillo, sea bollería industrial… sea nada (es un misterio por desvelar el motivo por el cual algunas personas creen que un café con leche es considerado un desayuno completo).

¿Y alguna vez habéis oído a alguien preguntarle a otra persona “oye, ¿por qué desayunas un bocadillo?” o “¿qué te aporta de bueno un croissant?”? (¡¡oh, acabo de anidar preguntas!!). Bueno, puede que la segunda pregunta sí la hayáis oído de la boca de alguien que sabe que la pastelería y los procesados tendrían que ser más la excepción que no la regla.

Pero en todo caso a poca gente le habrán preguntado por qué come un bocadillo de jamón para desayunar.

Entonces por qué yo he tenido que responder más de 10 veces a la pregunta “¿por qué desayunas cereales?”, “¿qué tiene eso de bueno?”, “¿realmente te gusta eso que comes?”… en ocasiones acompañado de carita de asco.

¿Por qué a la gente le cuesta de creer que encuentre buenos esos cereales?. ¿Por qué cuando me como un bocadillo (que también lo hago a veces) nadie me pregunta que por qué lo como?. ¿Por qué hay gente que ve el hecho de desayunar cereales como si me estuviera bebiendo la sangre caliente de un bebé recién nacido?  y aún diré más: ¿por qué parece haber una correlación positiva entre “nivel de sanismo” (sadismo no, eso es otra cosa) de la comida ingerida y cantidad de preguntas lanzadas por el entorno (en el caso del sadismo podría llegar a entender esta correlación).

¿Por qué? ¿Por qué? ¿PO-KÉ? ¡¡¡¿PO-KÉ?!!! ¡¡Aaargh!! ¡¡¡¡¡¡Cruel destino!!!!! ¡¡¡A Dios pongo por testigo que nunca volveré a pasar hambre!!! jajaja perdón. Es que tanta pregunta me ha dejado un poco atacada.

¡Así que queréis saber el por qué? Pues ahí va. Agarraos los calzones, que con lo que viene a continuación, vais a venir todos a suplicarme que os dé de mi “alpiste”*.

La Avena

Pues esta es la madre del cordero, cariños míos. El alimento de los dioses. Los espartanos seguro que sólo comían avena para aguantar esos trotes.

100 gramos de avena aporta el 40% de las necesidades diarias de vitamina B1, que es imprescindible para el buen funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso, pero sin embargo es de las más deficitarias en la población occidental.

Contiene grasas insaturadas y ácido linoleico además de fibra insoluble (la que ayuda a regular el tránsito intestinal) y soluble (que ayuda a reducir el colesterol).

Los copos de avena son una fuente importante de glúcidos de absorción lenta:  los que te permiten tener energía y sentirte saciado durante toda la mañana y no notar ese decaimiento que te hace picotear cualquier cosa entre horas.

Pero cuidado con una cosa: a pesar de lo que mucha gente cree, no es en absoluto un alimento bajo en calorías.  100 gramos de avena tiene 353 kcal., que es más del 17% de una dieta de 2000 kcal/día.

El trigo

100 gramos de trigo aportan 305 calorías, bastante parecido a la avena.

Contiene una cantidad muy elevada de minerales, en especial potasio (340 mg), fósforo (332 mg), magnesio (124 mg), hierro (3,60 mg) y zinc (2,78 mg).

También es rico en vitaminas del tipo B (destacables los 0,504 mg de B1 y los 5,710 mg de B3), buenas para el sistema nervioso y para transformar los hidratos de carbono en energía.

Y tiene un contenido muy elevado de vitamina E (1440 mg), que ayuda a proteger a las células de los radicales libres (aquella piel fina y tersa como el culito de un bebé).

Muy importante tomarlo integral para aprovechar mucho mejor todas sus propiedades.

En contrapartida, el trigo no está indicado para personas que tengan algún tipo de intolerancia al gluten.

La cebada

También es altamente energética. 100 gramos de cebada contienen 354 kcal. y un 76,38% de esta cantidad son hidratos de carbono.

Igual que sus compañeros, al ser rica en hidratos de carbono complejos, el cuerpo va aprovechando su energía lentamente. Esto nos mantiene saciados por largo tiempo y estabilizar los niveles de azúcar en sangre.
¿En qué se traduce esto? Pues evita el desarrollo de enfermedades como la diabetes o sufrir una hipoglucemia, debilidad, mareos o desmayos, etc.

Es baja en grasas y no sólo eso. El tipo de grasas que tiene son ácidos grasos esenciales (los famosos Omega-3 y Omega-6), que benefician en el control de enfermedades circulatorias, en la salud de la piel, en la artritis reumatoide, en la psoriasis y en el síndrome premenstrual.

El centeno

El centeno es especialmente rico en hierro. Para todas aquellas personas que sufran recurrentemente de problemas de anemia, puede ser de ayuda si lo incluyen en sus dietas. Por cierto, para ayudar a que el cuerpo absorba el hierro siempre es mejor acompañarlo de algún alimento que contenga vitamina C. Combinar el centeno con un zumo de naranja recién hecho en la misma comida podría ser una buena opción.

Es una ayuda en caso de gastritis y dolor de estómago. Tiene un alto contenido en mucílago, que es una fibra soluble que favorece el tránsito intestinal.

También tiene un alto aporte calórico: 357 kcal. por cada 100 gramos, con 78 grs. de hidratos de carbono.

¿Cómo podemos comerlos?

Os hago un pequeño listado de las maneras que me vienen a la cabeza para tomarlos para desayunar. Sé que hay personas que lo toman también en las comidas principales (añadiendo copos a una ensalada, por ejemplo) pero yo no lo he probado.

Yo los tomo solamente remojados con leche, pero si queréis darles “algo más de alegría”, se me ocurren:

  1. Una cucharada de miel
  2. Yogur (con o sin azúcar)
  3. Fruta cortada
  4. Requesón desmenuzado
  5. Membrillo y queso cortado a daditos pequeños
  6. Queso fresco
  7. Mermelada

¿Y vosotros, los habéis probado? ¿Los acompañáis de alguna cosa más?

*Ahora que ya os he puesto algunos sobre los cuatro cereales, os cuento un secreto de ultimísima hora: ya hay dos personas que han salido corriendo al supermercado a comprar dos bolsas de 1,5kgs como la mía! Estoy por ir al super a pedirles una comisión 😉

 

º0º

Fuentes:

http://saludable.infobae.com/todas-las-propiedades-nutricionales-de-la-avena/

http://www.vitonica.com/alimentos/por-que-la-avena-es-un-alimento-ideal-para-deportistas

http://alimentos.org.es/calorias-avena

http://www.botanical-online.com/propiedadestrigo.htm

http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=255

http://www.botanical-online.com/propiedadescebada.htm

http://www.botanical-online.com/centeno_propiedades.htm

 

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  1. He desayunado lo mismo 😉

  2. ¡Joooooooooo, que soy alérgicoooooo!

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